¿Adoptar o comprar? Cómo encontrar una mascota de forma responsable
Protectoras, asociaciones de rescate y criadores responsables pueden ser buenas opciones para encontrar una mascota. Aquí tienes qué preguntar, cómo son las buenas prácticas y qué señales de alarma indican que debes irte.
Por Petfitly editorial teamPublicado el 4 min de lectura
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Importa de dónde viene tu mascota. Puede influir en su salud y su comportamiento durante años, y tu elección también determina qué tipo de cría y de venta sigue existiendo. Tanto si adoptas como si compras, el objetivo es el mismo: un animal sano y bien socializado, que venga de personas a las que les importa qué será de él.
Adoptar en una protectora o asociación
Las protectoras y asociaciones de rescate cuidan animales de todas las edades, tamaños y caracteres, incluidos cachorros, gatitos, conejos y muchos adultos cuyo carácter ya se conoce. Adoptar da una segunda oportunidad a un animal y deja sitio libre para el siguiente que lo necesite.
Los animales adultos suelen tener un carácter conocido, lo que facilita encontrar uno que encaje con tu hogar.
Muchas asociaciones incluyen revisión veterinaria, vacunas, microchip y esterilización en la adopción, según el país y la organización.
Las asociaciones con casas de acogida tienen a los animales en hogares, así que quienes los acogen suelen poder contarte cómo se comporta con niños, otras mascotas o cuando se queda solo.
Los animales mestizos pueden ser igual de cariñosos, educables y sanos que los de raza.
Qué preguntar a una protectora o asociación
¿Qué sabéis de la historia, la salud y el comportamiento de este animal?
¿Cómo reacciona ante niños, visitas, otros animales y la manipulación?
¿Lo ha revisado un veterinario? ¿Está vacunado, con microchip y esterilizado?
¿Tiene alguna necesidad de salud o de comportamiento continuada para la que deba prepararme?
¿Qué apoyo ofrecéis después de la adopción y qué pasa si no sale bien?
Cómo elegir un criador responsable
Si quieres una raza concreta o tienes necesidades prácticas claras, un criador responsable puede ser una buena opción. Los criadores responsables suelen tener largas listas de espera, crían pocas camadas y anteponen el bienestar de los animales a la venta. Fíjate en estas señales:
Pruebas de salud: saben explicar qué pruebas son relevantes para la raza y te enseñan los resultados de ambos progenitores.
Conocer a la madre: puedes ver al cachorro con su madre, e idealmente con sus hermanos de camada, en el lugar donde se han criado.
Socialización: cachorros y gatitos crecen en un entorno doméstico y se acostumbran a ruidos normales, personas y un manejo suave.
Edad de entrega: no entregan a los animales antes de que tengan edad suficiente; pregunta a tu veterinario qué edad es adecuada para la especie.
Un contrato por escrito: recoge la salud, las vacunas, el microchip y los compromisos de ambas partes.
Recuperar al animal: lo aceptan de vuelta o ayudan a buscarle un nuevo hogar en cualquier momento de su vida si ya no puedes quedártelo.
Preguntas para ti: quieren saber cómo es tu casa y tu estilo de vida, y no tienen problema en decir que no.
Señales de alarma: cuándo irte
Algunos vendedores crían animales sobre todo por dinero, sin preocuparse mucho por su salud ni su bienestar. Ten cuidado si notas alguna de estas cosas:
No te dejan visitar el lugar o te proponen quedar en un aparcamiento o en una gasolinera.
No puedes conocer a la madre, o siempre hay un motivo por el que «no está disponible».
Siempre hay cachorros o gatitos disponibles, a menudo de varias razas distintas.
El animal parece muy joven, enfermo, asustado o sucio.
Te sientes presionado para decidir rápido, pagar una señal enseguida o llevarte al animal hoy mismo.
No hay papeles, ni cartilla veterinaria, ni contrato por escrito.
La venta es totalmente online, con envío a domicilio y sin posibilidad de ver dónde se ha criado el animal.
Por qué no comprar por impulso
Muchas mascotas que acaban en protectoras se compraron deprisa: como regalo sorpresa, después de ver un vídeo tierno o de paso por una tienda. Una mascota es un compromiso de muchos años, y las primeras semanas suelen ser las más difíciles. Date tiempo para informarte, conocer al animal más de una vez y preparar tu casa. Si unas semanas después sigues queriendo el mismo animal, es buena señal.
Consulta las normas de donde vives
Las leyes sobre venta, cría, microchip y registro de mascotas, e incluso sobre qué especies o razas puedes tener, varían mucho entre países y a veces entre ciudades. Antes de comprometerte, consulta la normativa local, tu contrato de alquiler o las normas de la comunidad, y qué documentación debes recibir con el animal.
Lo siguiente en esta serie: cómo elegir entre un animal joven y uno adulto.
Información general, no consejo veterinario. Consulta con un veterinario las necesidades de tu mascota.
Una mascota aporta compañía, rutina y mucha alegría, pero también cuidados diarios, gastos y años de compromiso. Aquí tienes una mirada honesta a ambos lados antes de decidir.
La mascota adecuada en el momento equivocado es difícil para todos. Revisa tu semana laboral, tu hogar y los cambios que vienen antes de llevar un animal a casa.
Algunas mascotas viven unos pocos años y otras décadas. Antes de comprometerte, piensa en todo el camino: cuidados diarios, enfermedad, vejez y un plan por si tu vida cambia.